Asombra el nivel y la temática de los cursos de verano celebrados en Andalucía, la acumulación de obviedades, la superficialidad de los temas, la propia estatura de muchos de los ponentes. Es verdad que sería raro que funcionara en vacaciones y en plan lúdico lo que no funciona durante el curso oficial, pero incluso concebidas como meras agitadoras culturales, parece claro que no sería muy difícil superar esos mínimos listones. A lo mejor merecía la pena plantearse si tanta insustancialidad merece un dispendio tan grande, aunque hay que insistir en que lo suyo sería atenerse a un proyecto serio, abierto y no partidista, que no necesitara, como necesita tantas veces, arrastrar al aula a unos cuantos parroquianos para que haya quórum. Cuesta lo mismo, en principio, un curso elevado que una medianía. Aquí habría que plantearse por qué no salimos de esta última.

1 Comentario

  1. Parece que da Ud. por sentado que se pretende hacer bien pero que no son capaces de ir más lejos. Y digo que me parece cuando le leo eso de “parece claro que no sería muy difícil…” y “A lo mejor mercería la pena…”

    Pero no, están haciendo exactamente lo que quieren hacer: correrse una juerga con los colegas a cargo del presupuesto, ingresar unos dineros a cargo del mismo pagador y, si acaso, hacer algo de currículo.

    No espere usted mejora sino ampliación. Mientras haya presupuesto. Que lo habrá.

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