Juan Palomo

Nuestros políticos, los parlamentarios sobre todo, son como Juan Palomo, ya saben. Ellos determinan su propio sueldo, sus dietas, sus horarios (¿), su retiro, sus bicocas o sus vacaciones sin que nadie pueda pedirles cuenta. Y suelen hacerlo por unanimidad, como es lógico, que nadie suele tirar piedras contra su propio tejado. Ahora el Parlamento…

El engaño del SAS

Nos vienen engañando desde hace la tira, pero hasta ahora no lo había certificado la Justicia: los datos con que la Junta maquilla las “listas de espera” están ajustados en falso para ocultar el fracaso de la asistencia del sistema público de salud. Y resulta que eso no es delito –los jueces sabrán—ni merece otra…

Pintar la mona

Toda reivindicación justa merece respeto. Ninguna, si está basada en el oportunismo. El montaje de Córdoba reivindicando la memoria de los ajusticiados por la Inquisición, mismamente, viene a sumarse a la fiebre memorística que amenaza si no infecta nuestra convivencia. La Inquisición es de las materias que cuenta con historiadores más serios y ninguno de…

Banderas al viento

Poco éxito, más bien ninguno, el de la convocatoria de los sindicatos para concelebrar el 1º de mayo: descontados los manifestantes en nómina, cuatro gatos. Muchos indicios a apuntan al final de una era en que el mito de la representación obrera ha podido funcionar, mal que bien, antes de que unos y otros decidieran…