¿Tenemos miedo?

Hace bien la autoridad en desmarcarse del voluntarismo optimista del “no tenemos miedo” y estudiar sin demora medidas de seguridad para prevenir en lo posible la calamidad terrorista. Está bien, por supuesto, el discurso de la “normalidad”, eso de que, tras la catástrofe, lo que procede no es desconcertarse sino seguir adelante como si nada…