Desprestigio final

En el debate más desolador de esta lamentable legislatura, el presidente Sánchez ha formalizado el estatuto de su mendacidad consiguiendo lo que ningún antecesor suyo logró: la incredulidad de propios y extraños. “Nunca jamás consentiré en Cataluña un referéndum de autodeterminación”, comprometió tan seriamente como, con su ironía chulesca, le replicaría el Rufián de turno:…

Dijo Diego

Supongo que, a estas alturas, pocos serán los ciudadanos que crean las protestas de severidad con los rebeldes catalanes que Sánchez hizo en su día: lo perpetrado se trataba, en su docta opinión, de un delito de sedición; se exigiría el cumplimiento íntegro de las penas en consecuencia y, por supuesto, no habría indultos. ¡Firmeza…

Visto y no visto

El grotesco episodio protagonizado por Sánchez persiguiendo al presidente americano en trazas de zascandil ha entretenido al personal durante toda la semana. Nunca habíamos visto tan arrastrada la imagen exterior de España ni a un presidente mendigar de esa manera ominosa una miradita del todopoderoso presidente que, como era previsible, no se dignó siquiera en…

Delirium tremens

Pocos motivos tan elocuentes a la hora de retratar nuestra situación como esa imagen de los cuatro mil rayos que, según el telediario, nos caen encima en un solo día. Claro que no menos expresivo resulta el travelling de las invasiones marroquíes o la incontenible deriva política e institucional que vivimos sin resuello arrastrados por…

Cárcel sin puertas

El Tribunal Supremo acaba de dar al Gobierno una soberbia lección. Le ha dicho, en resumen, en respuesta a su propuesta de indulto de los golpistas catalanes, que no cabe en el Derecho una decisión que compromete sin remedio la razón de los órganos jurisdiccionales pero que, por si fuera poco, resulta injustificable en la…

Segundas partes

El indigno espectáculo de la invasión marroquí que estamos viendo estos días no merece la pena de ser analizado en términos críticos. Para qué, si nadie ignora la profunda inmoralidad de ese montaje político que la geoestrategia –quiero decir, los intereses de los EEUU—mantienen intocable, en las puertas del Mediterráneo, como una reliquia autocrática. Marruecos…