Censura e intimidad

Amaina el debate el provocado por la decisión de una juez de prohibirle a unos cuantos periódicos la difusión de informaciones u opiniones sobre la vida íntima del yerno del Rey. No quería la jueza que se diera pábulo al secreto más privado ni siquiera en medio de una tormenta judicial en la que un…

Ensayos revolucionarios

Cuando escribo estas líneas aún no se ha perpetrado, si es que llega a perpetrarse, el acoso y derribo del Congreso de los Diputados, decidido por un grupo de indignadísimos que piden –por pedir que no quede—la simple disolución de la Cámara y la dimisión del Gobierno en pleno, es decir, hablando en plata, un…

Una vieja historia

Está resultando sorprendente la dureza del enfrentamiento civil registrado en Francia en torno a la nueva ley que ha autorizado los matrimonios gay. Grandes broncas callejeras, con enérgicas intervenciones de la policía, están dilucidando en la calle lo que en las Cámaras mantiene enfrentados también a los políticos, y eso es algo que, en todo…

El circo democrático

Los políticos italianos han recibido con una salva unánime la elección del Giorgio Napolitano como presidente de su ingobernable República. Elegir a un presidente casi nonogenario les parece un éxito en vista de los reiterados fracasos anteriores, lo que nos proporciona una idea cabal del caos en que anda sumida aquella vida pública, a la…

Techos de cristal

La reacción de la clase política ante el rechazo de la ciudadanía está girando alrededor de un viejo y, probablemente, inútil concepto, el de “transparencia”. En España se insiste en que ese techo de cristal se va a instalar desde la última pedanía al palacio de la Zarzuela, de manera que la gente tenga presente,…

Dos morales

Hubo una época en que la imaginación europea se dejó llevar por el invento aquel de las “étoiles filantes” al que Buñuel sacó todo su jugo en “Belle de jour”. La fantasía se basaba en la existencia de una prostitución sigilosa, exclusiva, practicada no por “profesionales” en el sentido corriente del término, sino por putas…