El pelícano ciego

Ningún naturalista ha podido constatar la existencia de aquel pelícano ciego que el príncipe Kropotkin –el anarquismo romántico se pirraba por los príncipes como el ‘sociatismo’ postmoderno se pirra por las duquesas—decía que era mantenido con solicitud por sus congéneres en prueba irrefutable del principio de solidaridad que inervaría la convivencia de los seres vivos.…

Disciplina inglesa

Unas fotos laboriosamente conseguidas por nuestro colega británico “The Guardian” acaban de echar por los suelos la autoestima de su civilizado país y, de paso, el mito de la civilidad de las democracias frente a la (demostrada) ferocidad de las dictaduras, fascista o comunista, que a este respecto da lo mismo. Resulta que los ingleses,…

Hortus conclusus

Leyendo el libro de Pepe Oneto sobre el último “pronunciamiento” español, el golpe del 23F, he aprendido, entre tantas curiosidades dispersas de ésas que dicen más por cuanto callan que por lo que descubren, un hecho curioso, a saber, que los grandes protagonistas del fallido cuartelazo/conspiración se dediquen hoy, un cuarto de siglo después de…

La nieta de Tito

Cuando en los años 60 Tito logró sacar adelante en Yugoeslavia su modelo “cooperativo”, una especia de esperanza se abrió paso entre una militancia comunista europea que andaba ya al cabo de la calle de las utopías fundantes. En aquella generación nos tragamos muchos libros sobre el tema quizá porque en el París auroral de…

El mono feliz

Espero que no se me fiche como pesimista irremediable si digo que acaso no exista mayor estafa que la idea de felicidad inventada por los filósofos y adoptada con amargo entusiasmo por la gentecilla del común. La aspiración al bienestar absoluto tiene que ver con el instinto, por supuesto, pero han sido los razonantes quienes…

Vidas clandestinas

Cuando Semprún escribió su primer libelo sobre “Federico Sánchez”, es decir, sobre sí mismo, los viejos del PC recordaron a coro el viejo mote de “Pimpinela Escarlata” con ya le conocían de los tiempos de su costagavriana clandestinidad. A Semprún le chiflaba la clandestinidad como arrastrado por un talante aventurero que le hacía ver en…