Juegos de guerra

A finales del ferragosto ha tenido lugar en Suiza un simulacro de invasión del país por parte de Francia. Se trataba de un ejercicio, nominado “Duplex Barbara” provocado por una hipotética situación política que habría llevado a Francia a la división en múltiples regiones provocando la reacción de una paramilitar Brigada de Dijon que, desde…

Esta crisis

Debemos tomar con máxima precaución las informaciones sobre la crisis que nos dan los políticos, en especial, cuando insisten en que estamos saliendo de ella. Salir de un crisis, de verdad, es volver al punto de caída, es decir, lograr que quienes perdieron el trabajo lo recobren y quienes vieron triturados sus salarios los recuperen,…

La larga lucha

Hoy día los americanos, el gendarme planetario que nos salvó más de una vez, ya no gana las guerras: las empata todo lo más. La imagen del helicóptero despegando de la azotea de la embajada en Saigón, allá por el 75, hablaba por sí sola. El desastre de la primera guerra de Irak, tres cuartos…

Razón del monstruo

Desde hace semanas, el obispo sudafricano Desmond Tutu, mantiene una campaña en Internet recabando firmas para impedir el proyecto de algunos líderes africanos, que pretenden forzar el abandono colectivo del Tribunal Penal Internacional, que bien que mal va funcionando en la Haya. Sostiene Tutu que el proyecto pretende anular la única instancia internacional capaz de…

Prohibir el beso

Uno de los epifenómenos más graciosos de nuestra postmodernidad es la evolución del beso público, el cuidado de las imágenes besuconas basado en una evidente técnica cada día más imaginativa que funciona, quién lo duda, como una escuela de esa efusión legítima que Musset reputaba como el único lenguaje verdadero del mundo. Vean en la…

Tal como somos

La lectura no tiene por qué ser un presuntuoso indicador de prestigio. Tampoco una actividad extirpada de la vida social. Un país que no lee es, sencillamente, un  país inculto, y de eso se derivan, aunque haya quien no lo crea, consecuencias socioeconómicas mucho peores. Y en España no se lee, ni se ha leído…