Auri sacra fames

Unos contables chinos han descubierto en los sótanos del Hong Kong & Shanghai Bankimg un alijo de nueve toneladas de oro en lingotes propiedad (es un decir) de don Augusto Pinochet, el patriota chileno, alijo cuyo valor se estima provisionalmente en unos 160 millones de dólares, que habrá que sumar al de los depósitos auríferos…

La pobreza oculta

Hay un viejo tema en nuestra literatura nacional –el del español hambriento que se oculta o trata de aparentar lo que no es– cuyo emblema es el hidalgo famoso que espolvoreaba su barba con migas para disimular su hambruna. En la obra de Galdós está, a mi juicio, el mejor aguafuerte de esa sociedad silenciosa…

Reyes y osos

Un funcionario ruso de la región de Volgoda, situada a cuatrocientos kilómetros al norte de Moscú, ha denunciado públicamente que, a fines del mes de agosto pasado, el Rey de España habría dado muerte a un oso, “de un solo disparo”, en el curso de una cacería. Un pacífico oso amaestrado, para más inri, que…

La buena educación

                                                                  Para Luis Carlos Rejón Nos estamos europeizando, incluso globalizando, al menos en un rasgo que se afirma sin pausa, y que no es otro que la convención de que hablar de política es de mala educación, como hace mucho que sabe la sociedad británica o la china, aparte de todas las que han padecido…

Cerezas del mal

Aseguran las penúltimas noticias que las presiones chinas han conseguido que Corea del Norte rebaje sus arrogantes desafíos atómicos a Japón y al resto del planeta: “El señor don Juan de Robles,/ de caridad sin igual,/ fundó este santo hospital/ pero antes hizo los pobres”, ya saben. Pero limitémonos aceptar el beneficio sin hurgar en…

Aprobar al que no sabe

Anda rodando por el papel impreso la cuestión inverosímil pero, al parecer, cierta de toda certeza, de que desde el rectorado de una señera universidad andaluza se recomendó a determinados profesores –supongo que exigentes en su materia y eso que en la antigüedad ya clásica de los viejos planes se llamaba un “hueso”– que aprobaran…