La fe del paciente

Un amigo del blog, J.R, Terrades, me recuerda el caso de un médico francés al que la Justicia, que es ciega, acabó considerando impostor al descubrir la policía que, en realidad, el hombre no era un simple charlatán sino un médico facultativo titulado por una universidad eminente. El doctor curandero, o viceversa, alegó en su…

Corazón del bosque

Voy enterándome estos días de forzada inactividad, de las contradictorias noticias que se refieren el “proceso de paz” entre el Gobierno y ETA. Veo a San Sebastián en llamas, con los gudaris encapuchados y los ertxainas expectativos, nos enteramos de las declaraciones de dirigentes aberchales asegurando que la banda volverá a matar si nbo se…

Duros a peseta

Soy de los que no creen en gangas. Seré un primo, de acuerdo, pero no voy a las rebajas, de volver a vivir jamás suscribiría esos planes de pensiones maravillosos… para los bancos, de pocas cosas desconfío tanto como de los “bienes tangibles” y, por descontado, no se me ocurre aprovechar las gangas de las…

Regreso al futuro

Recibo una cuidada felicitación navideña (huy, perdón, navideña no, de Año Nuevo) en siete idiomas, redactada por la Gerencia de Urbanismo sevillana y con cuya compra, de pasada, se ha ayudado a UNICEF en su cruzada a favor de los niños del planeta. En ella campea un lema de Leonardo bien conocido y que ha…

Teatro en el teatro

La marea creciente de exigencias aberchales y, en especial, el énfasis puesto en las inasumibles, dejan poco margen a la buena fe de la mayoría para tragarse sin más la perspectiva pacífica que predica el Gobierno y su cobertura mediática. Una manifestación encabezada por el portavoz radical de la extinta pero floreciente Batasuna, es decir…

Marcianos en TV

Se ha repetido. El sueño de infinidad de periodistas –reproducir el camelo de la invasión de marcianos que perpetró magistralmente en 1938 el joven Orson Welles—ha desvelado a todas las promociones de plumillas y comunicadores a lo largo del siglo XX y, al fin, se ha cumplido por sorpresa, como no podía ser de otra…