Sexo en la sopa

Reúno pacientemente materiales sobre la llamada “moda asexual”, un auténtico movimiento que,  apoyado en las posibilidades de la Red, crece por días en Estados Unidos. Una asociación y un “sitio” en Internet tratan de ‘sindicar’, por así decirlo, a una serie de personas empeñadas en obtener un estatus propio de asexuados una vez comprobado por…

Fuerzas (des)armadas

Continúa la polémica nacional en torno a la incomprensible decisión del Gobierno de ordenar a la fragata ‘Méndez Núñez’ –quizá el navío más rápido y mejor equipado de la Armada—no intervenir tras la liberación del secuestro de los marineros españoles en Somalia, esto es, permitir que los piratas escaparan impunemente a pesar de tenerlos  a…

El trasvase político

Hay mucho de cínico en el debate sobre el paso de los políticos desde la vida pública a la privada, es decir, desde el cargo a la empresa y, en consecuencia, del servicio al beneficio. Digo cínico porque sería idiota ignorar que ese trasvase existió siempre, aunque sólo sea porque política y negocio son dos…

Juegos prohibidos

Es notable la preocupación y las inquisiciones crecientes que se ocupan en este revuelto mundo de la juguetería de nuestros niños. En las sociedades democráticas más sensibles hace años que se libra, con variable éxito, la batalla contra los juguetes bélicos y, en menor medida, contra los considerados sexistas. Hay quien anda empeñado en conseguir…

La identidad de plástico

No cabe duda de que uno de los símbolos más elocuentes de esta era es el “dinero de plástico”. Creo que el papel moneda, al margen de aportar evidentes ventajas logísticas, vino también a remediar el viejo problema de la sisa del metal, es decir, del raspado que, por parte de los desaprensivos, se hacía…

Comer o no comer

El ministro de Sanidad, Bernat Soria, tratará de explicar en el Congreso el síncope provocado por su prohibición de venta del aceite de girasol, prohibición levantada en seguida, la misma noche del domingo, una vez que ya, por un lado, el daño era irreparable para el sector, y por otra, poca gente con sentido crítico…