Batalla perdida

No respondo de la afirmación de un amistoso bloguero de que en ciertas Facultades de Periodismo o como se llamen, el (des)nivel de formación básica ha obligado a los profesores a disculpar graciosamente dos faltas de ortografía en los futuros escritores, reservando para una tercera el eventual suspenso. Esté o no en lo cierto mi…

Cambiar la hora

Ayer cambiamos el reloj. Esta vez para adelantar una hora y ganarle luz al día, es decir, para ahorrarnos el gasto de la otra luz. Pocas atribuciones del Poder como ésta de parar o acelerar el Tiempo a voluntad, el viejo sueño del hombre que entraña acaso uno de sus más intrincados problemas. Lean el…

Llegó el debate

Una multitud enfurecida trató el jueves de linchar al presunto secuestrador y asesino de la niña Mari Luz. Se oyeron voces reclamando la justicia espontánea y hasta se reprochó a la policía impedir el linchamiento.  Es normal, en vista de este inconcebible desconcierto. La pena fue un derecho de la parte ofendida mientras las sociedades…

Fieras sueltas

Todo en el mismo día. Un tribunal chileno condena por tercera vez a un nazi pedófilo, Paul  Schaefer, acusado de torturas, malos tratos, violación y abusos sobre adolescentes en la célebre ‘Colonia Dignidad’ protegida por Pinochet y a la que el presidente Aylwin calificó en su día como “un Estado dentro de otro Estado”. En…

El justo medio

Nada más pasar el susto de las elecciones, el PSC de Montilla ha impulsado un proyecto de ley que dispone la recuperación de los restos de personas desaparecidas durante la guerra civil  “con independencia de las opciones ideológicas, personales o de conciencia” que provocaran su suplicio. Se aleja así la Generalitat de normas relativamente recientes…

Solos y colgados

Hubo una teoría en los años 50, muy acorde con la que se avecinaba, que postulaba la radical soledad del hombre en las sociedades contemporáneas. La lanzó David Riesmann en un libro memorable, “La muchedumbre solitaria”, sobre cuya tesis de la fatal atomización del individuo ha vuelto mucho después Richard Sennet en un duro alegato…