El maletín del verdugo

El fenómeno de la tortura, del martirio infligido por el más fuerte al adversario indefenso, parece que respondiera a un arquetipo intemporal. Las mismas ocurrencias, idénticas maldades: hay pocas novedades en el repertorio de los verdugos. Un mismo espíritu pavoroso inspira la memoria de Hannah Arendt, Primo Levi, Giorgio Agamben o Robert Merle,  sabedores todos…

No me lo creo

Tropiezo en un medio que habitualmente respeto con un artículo que defiende la (para mí) increíble teoría de que la pobreza se ha reducido en el planeta un 80 por ciento desde 1970, hipótesis que el autor funda cuidadosamente en varias teorías no poco acreditadas pero que, en definitiva, a uno le parecen más bien…

Jaque a la ley

Del grado de sofocación que padece la ciudadanía y la peligrosa crisis de la confianza política da una idea la benevolencia con que estos días se está respondiendo a la insurrección ciudadana de Burgos luego replicada en otras ciudades. Ni siquiera la rendición del Ayuntamiento legítimo a las primeras exigencias ha bastado para contener un…

El pobre Jodorkovski

Tras pasar diez años en los calabozos neosoviéticos de Putin, el magnate del petróleo Mijaíl Jodorkovski ha sido recibido en Alemania con alfombra roja y allí ha conocido el peso decisivo que las gestiones de la propia Merkel han tenido a la hora de lograr el perdón del nuevo sátrapa. Durante todo este tiempo, el…

Los buenos modales

Van de cráneo aquellos que creyeron que la “burbuja” del papa Francisco estallaría a las primeras de cambio. No hay más que ver sus gestos o considerar lo que significa que, en tan corto tiempo, el pontífice haya hablado directamente a casi siete millones de personas. Recelo que no es sólo en los andurriales del…

Sangre en las manos

Vemos en la televisión un breve retazo de lo ocurrido en Melilla por primera vez en este año de gracia: dos asaltos de inmigrantes a la “valla”, uno en la alta madrugada, el otro al amanecer. Eran como 300 de los que sólo 60 han logrado entrar en el “paraíso”, que paraíso es nuestra Melilla…