Saber y esfuerzo

En sintonía con la ya célebre ‘web’ española cínicamente llamada “El rincón del vago”, un grupo de presuntos educadores franceses han colgado el jueves pasado en la Red, sólo durante tres horas, una propia bajo el título “faismesdevoirs.com”, es decir, “haz mis deberes”, enseguida contestada con energía desde el propio ministerio y los sindicatos del…

El animal fetichista

Se ha dicho alguna vez, con evidente gratuidad, que hay no pocos animales fetichistas aparte del hombre. Se suele citar el ejemplo de la urraca ladrona junto a otros varios pero, con toda evidencia también, poco tiene que ver la razón de esas conductas con la construcción mental del ser humano que añade al objeto…

Zarcos y rubios

Entre las pérfidas fantasías de los nazis figuró el plan de seleccionar la raza a base de elegir mujeres ‘arias’, sanas y  de bella figura para ‘cruzarlas’ con garañones elegidos entre la flor y la nata de la vanguardia del régimen, o sea, en la Wehrmacht y las SS. Hasta se dispuso un célebre refugio…

Los niños terribles

Al menos en cinco estados norteamericanos la ley contempla el enjuiciamiento de los menores asesinos desde la edad de diez años, incluyendo la posibilidad de que les caiga encima la cadena perpetua. La prensa neoyorkina comenta estos días, entre confusa e indignada, el caso ocurrido en Pensilvania (uno de esos cinco implacables estados), referente a…

El valor de la muerte

La muerte tiene un precio, no cabe duda. No se trata ni vale lo mismo socialmente la muerte de un personaje que la de un indigente o desconocido, no le dan los medios informativos un  relieve parejo a lo crímenes con resultado de muerte, ni mucho menos, la autoridad no reacciona de la misma manera…

Las dos orillas

El embajador José Cuenca –Sofía, Moscú, Atenas, Ottawa—es un  cazador empedernido. También un escritor excepcional, y digo excepcional, autor de una prosa musculada y recia, como curada al tempero de un sentimiento lírico contenido, con la que ha retratado como nadie, que yo sepa, los secretos de esa pasión que mueve a algunos hombres que…