Libertad vigilada

No sabía yo que las cámaras de vigilancia pública, instaladas en calles y edificios, fueran santísimas. Menos aún podía imaginar que el apoyo del pueblo soberano a esta obvia limitación de la libertad individual, podría ser tan aplastante: entre el sesenta y el ochenta por ciento, no sólo en España sino en varios de los…

Patrimonios súbitos

No seré yo quien le discuta el ex-ministro Solchaga, que debe saberlo de la mejor tinta, que España es el país en el que uno puede convertirse en millonario, partiendo desde la miseria, en menos tiempo. Si él lo dice, el sabrá pro qué lo dice, pero hace tiempo que colecciono datos sobre las fortunas…

Recuerdo de Miret

Nos coge por sorpresa la muerte de Miret Magdalena, quizá porque Miret parecía vivir fuera del tiempo, al margen de la realidad a la que, sin embargo, dedicó todas sus energías. Recuerdo ahora aquella página de ‘Triunfo’, martillo semanal que tantas perspectivas adelantó, densa, escrita sin concesiones desde una urgencia moral que le impedía cualquier…

El mercado de esclavos

Está haciendo furor en Francia la discusión en torno a un libro de 2005 en el que el actual ministro de Cultura, Frédéric Mitterrand, hace un público ejercicio de sinceridad terciada de narcisismo para dar cuenta de “La mala vida” que le ha tocado en suerte. Cuenta el ministro sus aventuras, incluidas las atinentes a…

Carne de presidio

Me defiendo encantado de la insinuación de un lector que percibe en mis críticas a la ley del Menor y a las situaciones derivadas de la delincuencia juvenil, un cierto rejo autoritario. Nada de eso. Estoy de parte como el que más de una política de cualquier medida que pueda impedir, actuando desde la base,…

El arte pecador

Acabo de devorar un libro de factura excepcional que trata sobre el problema del arte contemporáneo, las causas de su desenfrenada evolución y su gramática parda, de tanto éxito oficial como evidente fracaso popular. Está escrito por un autor joven y culto, José Javier Esparza, en cuyas antípodas ideológicas me encuentro en tantas cosas pero…