La bronca nacional

No entiendo el alboroto por el abucheo al Presidente del Gobierno en el desfile militar. Personalmente lo considero lamentable –todo abucheo lo es—en la medida en que traducía una bronca nacional para la que no faltan razones pero a la que no asiste ninguna razón para el desacato. Una demostración semejante ante el propio Jefe…

El caso belga

El rey Alberto, como si no hubiera tenido ya suficientes penas en esta vida, tiene que vérselas esta temporada con la amenaza palpable de la desintegración del país. Bélgica se rompe sin remedio desde aquellos años 60 en que comenzó a rebullir la querella lingüística entre la más que acomodada mayoría flamenca y los francófonos…

Eufemismos

Tengo entendido que el presidente de la Junta andaluza ha lanzado el concepto de “oferente de empleo” para sustituir al de “parado”. Quiere el mandatario distinguir, matizando entre el “parado” de toda la vida o el triste “desempleado”, a ese camelístico “oferente de empleo” que ni siquiera se admite ya que “demanda” lo que la…

Visión del progreso

En el Vaticano no ha sentado bien ni mucho menos, por más que viniera anunciada hace tiempo, la concesión del Nobel de medicina al anciano investigador británico Robert G. Edwards, de 85 años de edad y casi 60 de investigación biológica. Edwards es el pionero y descubridor de la fecundación “in vitro”, ese milagro de…

Universidad a medida

Uno no gana para sustos si permanece atento a lo que se cuece en el ámbito universitario en el que ahora, por cierto, bajo el aura de la universidad más vieja de Europa, la boloñesa, parece que se afanan por ponerle las cosas fáciles y atractivas a esa “turba discere volens”, esa “muchedumbre deseosa de…

El espejo cóncavo

España se confunde cada día más con Marbella. No sólo porque la imagen que difunden los medios basureros es unívoca en principio, sino porque en muchos lugares, salvadas las distancias, ocurren cosas como las que allí sucedieron. Pongamos los casos de El Egido, de Estepona, de Valencia, de Alicante y un inacabable etcétera: parecen astillas…