El puñal de Saladino

El sultán Saladino encontró una mañana en su tienda un puñal con un breve mensaje conminatorio. Se lo enviaba el fantasma y mano negra de los chiíes, el ejército secreto del “Viejo de la Montaña” que se proponía conquistar el mundo por el terror, asistido por su legión de “hashashin”, aquellos asesinos templados hasta el…

La paz social

Me pregunta un a antiguo alumno qué fue de aquella ley de la sociología del trabajo que pronosticaba el conflicto a partir de de cierto nivel de paro. Le respondo que, más que una ley y aparte de su vaguedad, aquella era una presunción lógica que no siempre se ha visto confirmada por la realidad,…

La ganga de Trump

El millonario yanqui encaprichado con la Presidencia, Donald Trump, ha encontrado una auténtica ganga en la controversia sobre la nación de Obama. De poco ha servido que, alarmado por el volumen del rumor, el propio Obama haya decidido publicar el documento que acredita su nacimiento en territorio americano, condición imprescindible para presidir el país, pues…

El animal simbólico

Converso con un amigo experto en cuestiones esotéricas y apasionado por cuanto se refiere a la masonería histórica y actual, cuya sólida formación en sociología de la religión le proporciona, por otra parte, una interesante perspectiva. ¿Cómo es posible –se pregunta y me pregunta—que las sociedades modernas se secularicen al mismo tiempo que experimentan tan…

Ovidio recuperado

Un equipo de profesores de la universidad de Huelva, dirigido por el incansable latinista Antonio Rodríguez Verger, ha descubierto, traspapelando bibliotecas por el mundo, nada menos que 71 manuscritos desconocidos de Ovidio, en su mayoría pertenecientes a Las Metamorfosis en cuya edición definitiva trabajan ahora con la ilusión que es de suponer. Es una gran…

La misma piedra

Ojalá quede para siempre en una frase aquella de Marx en su “18 Brumario” referente a la repetición en la Historia: “Hegel dijo en algún aparte que los grades hitos históricos se repiten pero olvidó decir que la primera vez como tragedia y la segunda como farsa”. Ojalá, insisto, porque uno no las tiene nunca…