Paseos con el sabio

Cuando don Ramón Carande iba a Madrid solía “parar”, como él decía, en el Hotel Inglés, un viejo establecimiento que sobrevivió hasta no hace tanto al comienzo de la popular y sicalíptica calle Echegaray, epicentro de la farra madrileña atestado día y noche de forasteros, juerguistas y suripantas. A él no le molestaba ese ambiente,…

La razón de Erasmo

Hace años conocí en Brasil a un sujeto tan atractivo como extraño. Se llamaba Otelo de Carvalho y había escrito un libro divertido titulado “O imbecil coletivo”, resultado de la cosecha de noticias culturales recogidas en los años 90 referentes a lo que él llamaba la “alienación de las élites intelectuales”. Según él, algo no…

Viaje a la URSS

Al comenzar la “perestroika” y difundirse la “glasnott” fui a la URSS como quien va a una lamentar una agonía. Se decía por aquí que a “la Gran Patria Soviética” le quedaban, a lo sumo, un par de almanaques, y esa urgencia –lo confieso—me forzó a no aplazar más la visita. Un soberbio jet de…

Un andaluz precursor

La llegada de la Sociología a España fue tardía. Quizá porque no fuera imprescindible en un país que resurgía entre los escombros en la postguerra, y ello a pesar de que su discurso, siquiera balbuceante, comenzara antes en los trabajos, entre otros, de Adolfo González Posada y de Sales y Ferré, pioneros desconcertados de una…

Mein Kampf

Siempre hubo libros prohibidos. De un capitán de Milicias de mis tiempos universitarios se contaba la extraordinaria anécdota, muy probablemente apócrifa, de que el encontrar en un macuto una edición bilingüe de “La República” de Platón arrestó incontinenti al aplicado e informó a sus jefes de que lo había hecho por tratarse de un libro…

El declive político

Cuando discutimos sobre el increíble enredo en que se halla inmersa la política española solemos olvidarnos de algo tan sencillo y obvio como es el declive de la “clase política”. Tenemos hoy en nuestro Parlamento y el resto de nuestras instituciones, el peor plantel de personajes políticos no sólo de la democracia sino tal vez…