España a pique

Para pocos será una sorpresa el descubrimiento de la extremosidad española. No hay más que echar la vista atrás para comprobar con que galana naturalidad han pasado en La Moncloa de aplicarle el terrorismo de Estado –el “matarile” llegó a decir un temperamental ministro de la época– a los que pretendía romper la nación, a…

Adiós a Morán

La despedida a Fernando Morán, como quizá no hubiera podido ser de otra manera, se ha sustanciado en un torbellino de evocaciones obituarias centradas en la miserable campaña política de los famosos chascarrillos a él atribuidos. No es raro, digo, porque su caso no es sino una manifestación más de esa ocurrencia tan española que…

La torre sur

Se contaba en su día que Juan Guerra recibía a las más altas autoridades en el despacho que su hermano el Vicepresidente tenía en la sevillana Torre Sur, y que lo hacía sentado en aquella mesa oficial. Sólo más tarde se dignaba invitarlas al tresillo donde solía obsequiarlas con el célebre “cafelito” antes de escuchar…

Almoneda nacional

La experiencia de los españoles en esta rara aventura que es la democracia permite ya el sobreentendido de que la integridad de su ejercicio desborda con cierta frecuencia el dogal normativo. La legalidad viene a ser, si acaso, un “desiderátum”, una aspiración de la conciencia que se balancea entre el rigor y la oportunidad, zarandeado…

El embuste público

Me cuento entre los escasos ciudadanos que resistimos sin rendirnos a la tentación abandonista que está provocando en España la definitiva crisis de la dignidad. Nada parece ya amparado por el decoro más elemental ante la ofensiva mentirosa que invade la vida pública no sólo en la sentina de las llamadas “redes sociales” sino en…

Enchufes y filtros

Un juez de Jaén acaba de proclamar en una sentencia que la contratación de “enchufados” –el juez recuerda la ocurrencia de un responsable juntero que justificaba esa política caciquil como un auxilio a favor de “criaturas necesitadas de inserción laboral”— ha provocado en las cuentas autonómicas un agujero “mayor que el de los ERE”. Crítica…