Cuerpo y arma

Una vez más, en esta ocasión con motivo de la participación en los Juegos Olímpicos de países considerados “islamistas sanguinarios”, dos mujeres han mostrado ante el Ayuntamiento de Londres sus cuerpos desnudos sobre cuya piel rezaban consignas protestatarias. Desde que la Humanidad perdió su cándida inocencia, el cuerpo, en especial el femenino, ha sido siempre…

Pobres patos

Una seria campaña contra el foie gras, que viene desarrollándose hace tiempo y que incluso cuenta con una oenegé consagrada a defender su prohibición, ha forzado al presidente Hollande –como si esa criatura no tuviera cosa mejor que hacer estos días—a pronunciarse a favor de mantener la producción de esa delikatessen que, entre otras cosas…

Las dos Europas

Ya pueden disimular lo que quieran, pero no hay más que abrir los ojos para comprobar que, de hecho, ya conviven en el seno de la Unión Europea, dos Europas, la rica del Norte y la proverbial pobre del Sur. Cada euro que se pierde aquí cae en Alemania y ello explica –seamos sinceros—el estrecho…

Asterix en Sevilla

Hemos tenido suerte, ésa es la verdad, al mantenernos en equilibrio en una suerte de federación que no es un Estado federal. Ni carne ni pescado, las autonomías se han deslizado durante tres trienios gobernando, unas mejor y otras peor, como si fueran “estaditos” vagamente dependientes de un Estado que ha hecho la vista gorda…

Paz y guerra

El olimpismo griego implicaba durante su competición la tregua de toda violencia y el armisticio de todas las guerras. Un griego podía ir tranquilo por los caminos seguro de que mientras los efebos evolucionaran por la pista ninguna amenaza le aguardaba. Hoy hemos abandonado radicalmente ese principio y casi no ha habido ocasión olímpica que…

La clase política

En el último de sus penetrantes artículos se ha referido Luis Carlos Rejón al incidente provocado por unos funcionarios que abroncaron en público al co-presidente Valderas con el eslogan “Valderas, tirano, vuélvete al butano”. Entiende Rejón que el insultado se merece, desde luego, muchas pitadas a las que él dice adherirse, para plantear a continuación…