Tócame Roque

La progresión del desconcierto a la que estamos asistiendo a medida que se alarga esta situación excepcional permite suponer que, cuando miremos atrás, todo tiempo pasado pueda parecernos mejor. Para empezar, ahí está el ridículo espectáculo de un Gobierno incapaz de controlar una elemental estadística de fallecidos en la pandemia en manos de un cristobita…

El sexo y el virus

Cuando sea tiempo de echar cuentas y hacer balances de la pandemia no quedará otro remedio que recordar esa foto filtrada en la que Trump aparece al fin con mascarilla para regocijo de la prensa gráfica y de la opinión pública. Eso y otras cosas, naturalmente, entre las cuales no será la menor la comparanza…

Tapar la espita

Desde hace unos días viene repitiéndose en varios lugares madrileños y otros puntos del país cierto movimiento vecinal cuyo alarmante eco reivindicativo ha motivado al Gobierno para reprimirlo. Entiende la alarmada autoridad, no sin razón, que en un régimen de riguroso control como el que autoriza el “estado de alarma”, difícilmente encaja el derecho de…

La hermana menor

Dicen que habrá tiempo de sobra para sustanciar responsabilidades cuando la tragedia remita y, ciertamente, eso será lo único que en ese feliz momento no nos falte. Me pregunto, sin embargo, si ese discreto aplazamiento sería incompatible con la justificada vehemencia que inquieta a tantos españoles desesperados frente a la confusión y a la ineptitud…

Lo que el virus se llevó

Pasan los días, se suceden los bulos, se tensa recluso el emoticón nacional, al tiempo que, sobre el malfario cotidiano, se cierne el olvido. La memoria española es ya otra muy distinta a la que reinaba en vísperas de la pandemia, en aquellos tiempos felices que al país confinado se le representan ahora como una…

Crespón negro

De Bérgamo nos llegó la imagen definitiva de la calamidad: un convoy de camiones militares cargados de féretros ayudando a las desbordadas funerarias de la región. Otra imagen de producción propia dio cuenta de un grupo militar descubriendo conmovido en un asilo a ancianos compartiendo cubículo con cadáveres abandonados.  Luego hemos ido conociendo la gravedad…