Poco puede aportar a la política el ‘delegata’ de Salud, ese doctor Pozuelo que se trajo la “mesa camilla” de la Sierra para que, a cambio de sueldazo, piso y coche gratis, corriera con el gasto de la impopularidad. El PSOE sabe que mientras mantenga a ese encajador para recibir los golpes, eso que se quita de encima el partido, y a la Junta, por lo que se ve, le da lo mismo si en Matalascañas le da un infarto al propio médico que si se muere un paciente. Pozuelo está para hacer de escudo de los otros –de los de Sevilla y de los de Huelva–, de ‘sparring’ capaz de salir al ring con pamplinas como ésa de que denunciar el desastre sanitario del verano es atentar contra el turismo. Claro que la criatura hace lo que le mandan, porque parece improbable que semejante globo se le haya ocurrido a él solo. Pero da igual. El viernes a mediodía él cogerá los bártulos y se irá con los suyos, en su coche oficial, desde su céntrica residencia pagada a la casa serrana. Admitan, con la mano en el pecho, que habría una legión dispuesta a hacer por ese precio el papelón de Pozuelo.

1 Comentario

  1. Pero, legión, y legiones, José Antonio.

    Menos mal que estás tú para denunciar todo esto. Desconozco si las colectividades de estos enclaves hacen algo por arreglar esta situación.

    Pero todo esto me está indignando tanto, que me entran ganas de irme para allá con pancartas y demás. Aunque no te lo creas, esto funciona, porque lo que no quieren “ellos” son escándalos y menos sobre temas que sensibilizan tanto a la población.

    ¡¡¡Escándalo…, es un escándalo!!!, ¡¡¡Escándalo…, es un escándalo!!!, como diría mi RAPHAEL.

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