La juez sustituta de los famosos casos de corrupción cede, al fin, los trastos a su dinámico juez de refuerzo porque dice, al parecer, que está cansada, y no es para menos tras tanta contorsión procesal. Ya sólo le queda a aquel esforzado sísifo rematar los cinco embrollos pendientes (unos cien líos del vasto caso ERE, el insondable enredo de los fondos de Formación, los tocomochos de IDEA o Avales y el putiferio de Faffe), una tarea mítica si se considera que esos lodos vienen de polvos levantados allá por el año 2009. ¡Como para no estar cansados! Los que podrán descansar serán los fiscales que denunciaron unánimemente los presuntos retrasos de la que se va, luego absueltos por el CGPJ. Esperar que en este plan los ciudadanos mantengan firme su imprescindible fe en la Justicia es pura ilusión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.