El ministro de Educación, que es un hacedor de frases que va para memorable, ha representado en una jornada de la “Menéndez  Pelayo” una defensa de la universidad que él considera ahora más necesaria que nunca. ¿Qué por qué? Pues porque, a su juicio, y entre otros motivos, a su tarea debemos los españoles que al menos parezca que “hoy haya menos idiotas perdidos” en nuestra patria, aunque bies es cierto que no sé si con ello el ministro trata de decir que se ha reducido el número de los idiotas irremediables o bien que se habría logrado recogerlos e integrarlos de nuevo en el redil del que nunca debieron extraviarse. Reconoce el mando, eso sí, que sigue habiendo problemas, sin ir más lejos el del bajo rendimiento que se debería, en su opinión, al abandono y al fracaso escolar, pero ese argumento se viene abajo con sólo considerar que en su propio Gobierno cortan el bacalao ilustres fracasados y abandonistas, incluso en los más elevados puestos. En unas memorias generacionales de extraordinaria agudeza (“Memorias y desahogos”, ed. Infova) , Amando de Miguel llama la atención sobre el descenso de los estándares de formación en las últimas décadas, se pregunta cómo es posible que una generación tan preparada como la anterior no haya logrado transformar para bien una Universidad que salió seriamente dañada de la Guerra Civil, sino convertirla en un “alma mater” aún más “estrecha y provinciana”, aunque dotándola, eso sí, de una “burocracia creciente y sumamente estéril”. Amando lleva razón: estos ministrables no son ya Cánovas ni Pi y Margall, entre otras causas porque el esfuerzo por la cultura ha dejado de ser el instrumento de promoción política y, en buena medida, también el del ascenso social. Echen una mirada a los títulos –¿y cómo medir los niveles si no?—en nuestras Administraciones y podrán comprobar que el problema no es, como parece creer el ministro, un accidente del proceso educativo, sino la consecuencia de un modelo de vida cada instante que pasa menos cercano al humanismo.

¡Idiotas perdidos! Sorprende incluso la expresión en quien desde su escaño ha tenido que tragarse y quizá aplaudir en el Congreso arengas a sus “miembros y miembras”, mientras hacía la estatua despectivo ante los reiterados avisos que encuestas rigurosas como el Informe Pisa le enviaban sobre nuestra debacle educativa. Seguro que Gabilondo es consciente de que lo que sobran son “idiotas perdidos”, deban éstos su salvación o no a la Universidad. Amando señala que este desastre se ha producido en España al tiempo que la sociedad se modernizaba. Eso es lo que convierte en tragedia de todos la dramática fortuna de los idiotas.

11 Comentarios

  1. La Univ. esrá para el arrastre y peor que se va a poner «camino de Bolonia», especialmente su sigue en manos de frasistas como éste de los «idiotas perdidos». La opinión de Amando de Miguel coincide con la que tenemos los sufridores de la actual enseñanza superiorm, desde hace años en precario absoluto.

  2. Quien no te conozca, que te compre. Eso vale para el ministro-fraile, tan bolonio converso, que está ocupándose de encubrir el desastre de nuestra educación. Esa misma expresión de los «idiotas perdidos» es de las que deben enmarcarse, perom me parece que refleja muy bien el yejemaneje que se traen por medio estos burócratas que denuncia De Miguel.

  3. Comparto en casi su totalidad la opinión de Joan B. Culla i Clarà, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Autónoma de Barcelona, recientemente expresada en http://www.elpais.com/articulo/opinion/Empanada/bolonesa/elpepiopi/20100914elpepiopi_11/Tes

    Recuerdo que no está tan lejano aquel momento que se consideraba que el ministerio podía ofrecer la imagen que muestra un célebre video:
    http://www.heducacion.com/home.php?goto=video

  4. Poco interesa, por lo que se ve, el tema edicativo. Pues agárrense que vienen curvas. Un país que se abandona al declive está condenado a estrellarse al final, en la última curva del camino (Pessoa). O en la penúltima, quién lo sabe.

  5. Bolonia es lo que afltaba pero tampoco hemos de engañarnos, porque el mal viene de lejos. Esta democracia ha conseguido muchos logros pero ha destrozado la educación.

  6. Don Genaro, muchas gracias por los enlaces. Muy interesante el de El País.

    Sobre el video de Heducación, como supongo sabrá, es un montajillo de algún espabilado. Ya habrá usted oído hablar del famoso dicho «De lo que veas, créete la mitad y de lo que no veas, nada»: http://www.youtube.com/watch?v=PS941LlThDQ

    Sdos.

  7. Gracias por la rectificación, Rafa. Es un argumento más para pasarse al escepticismo pleno e ilustrado.

  8. Tampoco hubiera sido insólito, pues hay repetidos ejemplos de impropiedades gramaticales en nuestra legislación reciente que un alumno mío estudia en la actualidad como tema de tesis. Me gustaría escuchar a doña Bibi explicarse sobre ciertos verbos irregulares…

  9. ¿Por qué fijarse siempre en Bibi, don Orto? Considere el «efecto del defeto del conceto» que prodiga el ministro autodidacta Pepiño…

  10. Interesantísimos el artículo, los comentarios y los informes de you tube. Me encanta el humor de don josean.
    Un beso a todos.

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