El seísmo electoral que acaba de abrir para todos una nueva era (mejor o peor, eso está por ver), ha dejado claras muchas cosas pero sobre todas ella una que buena falta hacía: a saber, que el radicalismo y sus malos modos son, en el mejor de los casos, pan de hoy y hambre para mañana. Grave error del nuevo poder sería despreciar lo positivo que debe anotarse en el haber del “régimen” sociata –que es mucho–; tanto como olvidar sus colosales errores. Los pueblos tienen larga la paciencia pero sólo hasta que dejan de tenerla. El demostrado buen sentido que ha dado todo el poder a Juanma Moreno va a exigirle desde ahora una permanente confirmación. Cuando un pueblo apuesta por alguien de manera tan inusitada bien merece que se le corresponda lealmente y sin condiciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.