Mucho me temo que ahora que “el único hombre Estado que hay en España” (fiscal De Llera dixit) va a ser sucedido por la cohorte de “renovadores” desconocidos, y “aluego” que se dilucide el “caso ERE”, habremos de soportar otra saga que los que la conocen de cerca auguran como más grave todavía en términos de corrupción: la que giraría en torno a los dineros gastados en formación profesional. Lo de las facturas falsas de UGT podría ser una broma si es cierto lo que se anuncia, pues el nuevo escándalo no sólo afectaría a la Junta y su partido sino a los propios “agentes sociales” que son los que han manejado esa manteca como les ha dado la gana. Jugar con el dinero de los parados es el colmo pero se ha hecho. Y una sociedad mínimamente ética no puede consentir ese desafuero de probarse los hechos que se anuncian. Sin olvidar a los “privados” que han colaborado en los fraudes con tal de llevarse lo suyo. La crisis moral que vivimos es general. Aquí, por lo que parece, no se libra ni el Tato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.