Una vez más salta la noticia de una proeza clínica realizada en nuestro sistema público de salud. Se trata, en este caso, de la colocación de una válvula en un corazón infantil accediendo a él a través del hígado, proeza conseguida por un equipo médico de un hospital sevillano. ¿No les parece que no se compadecen estos señalados éxitos médicos con el caos burocrático que entorpece la función asistencial? Tenemos un buen sistema de salud, de acuerdo; pero, ojo, por mérito del personal de bata blanca. Y una administración pésima, por completo atribuible a los “manguitos” de la Junta. La paradoja deja claro que donde falla la sanidad de la Junta es la Junta misma. “Suum cuique tribuere”, decían los romanos. Pues eso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.