El loto y el barro

No es un secreto que el título de Dalai Lama comprende una voz mongol, ‘Dalai’, que significa ‘océano’ en alusión la vastedad de su saber, y ‘lama’, palabra tibetana que designa, más o menos, al incomparable, a aquel que no resiste parangón con nada ni con nadie en este jodido mudo. Ese budismo del Tibet…

Luego vienen los remendones del “régimen” a quitarle hierro a los fríos datos de la estadística, los únicos, en definitiva, que a pesar de la mala fama que le ha agenciado la ignorancia, dicen la verdad posible. Cada indicador socioeconómico que ve la luz empeora las cosas, y el último es el que ha publicado…

Una niña abandonada

Mientras que los jueces siguen condenando –y hacen muy bien–a los padres que irresponsablemente permiten a sus hijos el absentismo escolar, resulta que una niña rumana de 12 añitos, de la que sus tutores hablan gloria bendita por si fuera poco, ha de recorrer en bici una legua diaria, llueva o ventee, para asistir a…

Libertad amenazada

Alguna vez me ha confiado Gustavo de Arístegui –uno de los expertos que más cercanamente conocen la realidad del mundo islámico– su convencimiento, paradójico sólo en apariencia,  de que el mayor adversario del Islam es el islamismo, asunto que ha puesto en claro desde el titulo un libro suyo reciente en el que se insiste…

El testigo divino

Un juez que ejerce en la ciudad de Dhanbad, al Este de la India, ha citado por sí y ante sí nada menos que a dos dioses del olimpo hinduista para que den testimonio irrefutable, en el pleito que se sigue contra el superior de un templo, a demanda de un grupo de ciudadanos que…

Las dos espadas

Lo que faltaba: un arzobispo condenado –es decir, un arzobispo delincuente, si el presumible recurso no lo remedia– y, nada menos, que a instancias de un sacerdote de su propia diócesis. Con un fondo de dineros por medio (el viejo lío de CajaSur, la banda de la Iglesia), que lo complica todo sin remedio y…