Añicos sublimes

El 24 de junio, fiesta de san Juan Bautista, patrono de Florencia, se presentará en público una obra perdida de Miguel Ángel, el “Sanjuanito” que Gómez Moreno había contemplado en la iglesia del Salvador de Úbeda, regalo agradecido de Cósimo de Médici, primer Gran Duque de Toscana, al secretario de Carlos V, don Francisco de…

Adios a Valderas

El coordinador de IU-CA y Vicepresidente del cogobierno de la Junta, Diego Valderas, ha anunciado en Huelva –su patria chica, en la que perdió alguna elección—que se retira del puente de mando de la coalición lo que, seguramente, no supondrá retirarse de la política, su pingüe profesión. Nunca con menos bagaje se consiguió tanto éxito…

Progreso desigual

¿Desciende la desigualdad a medida que progresan las sociedades? Un informe facilitado por la OCDE acaba de dejar claro que, a pesar de que todos los niveles sociales suecos han mejorado en sus condiciones de vida, la desigualdad ha crecido de manera notable. El hecho ha conmovido a los observadores en la medida en que…

La difícil verdad

Es difícil para cualquiera decir de la Verdad, así, con mayúscula, pero para los políticos resulta sencillamente imposible. Estoy impaciente, por ejemplo, por leer la penúltima memoria de Guerra, no porque me haga ilusiones sobre su revelación sino porque me intriga lo que, con toda seguridad, no dirá. ¡Pues sí que tiene mérito decir –a…

Encima, lo tiran

Tiene guasa que la inepcia y la rutina política mantengan una Administración tan incompetentes como para no ejecutar casi por sistema sus propios Presupuestos, pero más guasa tiene que los andaluces tengamos que perder, a causa de esa inepcia y de esa rutina, 7’7 millones de euros procedentes de la ayuda europea. Y ésa ha…

Armas de guerra

El alcalde de Osaka, un tal Tory Hashimoto, no se ha andado con matices al terciar en la polémica de las violaciones de guerra perpetradas por el ejército japonés en Corea y China en los años 40. Al contrario, el alcalde considera que la violación, si no es propiamente un arma de guerra, sí que…