Van a quitar el cero de la notación escolar. No habrá clasificaciones draconianas, en adelante, desaparecerá la infamia supina que alude a la nulidad absoluta del alumno. En sus calificaciones, los profes habrán de bandearse entre el 1 y el 10 prescindiendo del cero, notable circunstancia numérica puesto que la cifra eliminada perdura como “principio de posición” (en el 10) pero no como guarismo con valor intríseco. Desde que los babilonios, los chinos y los mayas descubrieron en sus respectivos sistemas numéricos el cero para enjaretar sus cuentas, hasta que los hindúes dieran con el cero patatero o punto redondo hay un trecho milenario porque nada tiene que ver el truco numerológico que supone el empleo de un signo funcional, con la marca gráfica que significa nada menos que el vacío o la nada. Y menos aún, claro está, con el grafismo que alude a la ausencia, al menos hasta que aquellos sabios indios consiguen reunir conceptualmente ausencia y nulidad en una sencilla representación: la de un circulito vacio. Poco hubiéramos progresado en esta vida sin el cero multiuso, evidentemente, perdidos entre los rudimentarios procedimientos de notación y la complejidad de los sistemas con que los contables prolongaron la eficiencia del contage digital o el cálculo a base de guijarros, condenados a no poder representar más que cifras discretas en flagrante contradicción con la inmensidad de lo diverso. Pero al hallazgo del “principio de posición” debería seguir, para garantizar el progreso, la palabra/símbolo, el significante convencional pero eficacísimo que representaba paladinamente la “cantidad nula”. No se olvide que ‘cifra’ y ‘cero’ conservan durante siglos un mismo sognificado y que sólo desde tiempos ya ‘modernos’ (desde finales el XV por lo menos) es recibida en el sentido actual. En la inigualable obra de Georges Ifrah, “Histoire universelle des ciffres” (de la que hay traducción abreviada en español), se amontona esta historia maravillosa por la que transitan desde los astrólogos babilonios hasta los sultanes de “Las Mil y Una Noches”.

                                                                   xxxxx

 Que si quieres arroz. Nuestro Gobierno providente ha eliminado el cero, como decíamos, de las ‘notas’ escolares, de manera que, en adelante, el alumno más lerdo se verá liberado del oprobio que supone esa nota de nulidad y será obsequiado con un 1 lastimoso que, pro cierto, supondrá un intolerable agravio para el colega que haya merecido esa mínima pero legítima nota. Y será así –para que se convenzan de que de la ESO se podía esperar todo, incluido lo peor– porque esta autoridad imbuida de ‘talante’ magnánimo concibe como imposible que un ‘tronco’ pueda llegar a final de curso, por muy mal estudiante que sea, enteramente “vacío de conocimiento”. Marcha atrás, pues, dispuestos a distinguir ‘ausencia’ de ‘nulidad’ o ‘vacío’ de ‘ignorancia’, y que le vayan dando a un modelo educativo en el que el profesor ha sido expropiado de su imprescindible autoridad hasta el punto de que ni siquiera su integridad física esté ya garantizada. Al célebre ignaro que a una pregunta sobre las guerras púnicas respondió babieca al profe con un definitivo “¿Cuá púnica?”, en adelante habría que calificarlo con un 1, nada de cero patatero, respetando siempre ese margen benigno que lo rescatará el averno del suspenso absoluto. Como en los albores del cálculo moderno, el cero recobra su papel estricto de multiplicador situado tras el uno en el 10 de la excelencia, pero desaparece como signo sensible del vacío mental que tan gráficamente sancionaba con su círculo vacío. Volvamos grupas a la lógica en busca de la superada experiencia de las viejas culturas. Una cosa es la ‘nulidad’ y otra muy distinta la ‘ausencia’, ya digo. La ‘basca’ es muy sensible y un cero, qué duda cabe, puede arruinar la autoestima del más pintado. Notas del 1 al 9, en resumen, incluido el examen en blanco. Ya verán como a la hora de pasar de curso habrá quien alegue que el 1 no es moco de pavo.

27 Comentarios

  1. 13:11
    Vale Jefe:
    El disgusto que nos dio ayer el Recre, o el Barsa que fue quien nos metió los goles ¿Habría sido menor si hubiese quedado en 1-5 en vez de 0-4?

  2. Aquí también nos lo prohibieron y nadie le hizo caso a la orden. Yo sigo poniendo ceros cuando no devuelven el trabajo o cuando los pillo copiando: otra nota sería injusta.
    Casi siempre, cuando nos devuelven un deber todo equivocado, si vemos que detrás hay trabajo y seriedad, no ponemos cero. El cero sanciona , más que la nulidad del deber, la falta de seriedad del autor del trabajo entregado

  3. Yo no le daría más vueltas: el 0 en una escala de 1 a 10 quiere decir, como señala la columna, el vacío absoluot del conocimiento. No me parece solución que el porf incumopla la norma, sino que la norma sea lógica y no absurda. Ponerle un 1 a quien se demuestra “vacío” es perjudicar a los demás calificados. Eso es todo, auqneu de este Gobierno siempre pueden esperarse nuevas extravagancias.

  4. Llego tarde a la cita, un día de retraso, para leer con gusto este comentario culto del cero, y para sumarme a la perplejidad y al disgusto ante el entreguismo bobalicón de un Gobierno (y ya, en cieta medida, también de una sociedad) obsesionada con “gustar al nene”, complacida en plan narcisista de que es buena toda benevolencia, incluso la injusta. Como creo que no lo es, protestaré aunque, afortunadamente, el sistema que me afecta tiene sus memeces, pero no incluye esta soberana del exterminio del cero.

  5. El tema es indiciario más que otra cosa, in diciario de cuanto está ocurriendo en este mundo cada día más estúpido de la enseñanza, sin contar con lo que ocurre en la sociedad –como apunta el amigo Miller– en cuanto se refiere al menor y al joven, una actitud insensata que trata de congraciarse a toda costa ofreciendo trabajo sin esfuerzo y demás foillerías absurdas. No se trata sólo del 0, que ya me partece bien grave, sino de proyectar esa medida en el marco de tanta imbecilidad.

  6. Un cero al Gobierno, amada grey, un cero absoluto y sin apelación a los claudicantes que confunden modernización de la docencia y superación de las actitudes rígidas con la simple entrega a la voluntad de lo que el jefe llama la “basca”. Me asombra ver las cosas que ocurren –lo de Maquiavelo de la ministra, me sigue rondando por la cabeza, ¡divertidamente, pero también con profundo disgusto!–, la gravedad de estos miedos y de estos prejuicios que están desarmando a la sociedad.

  7. Es como si legislaran para el MALO, para el RARO, para el DIFERENTE, consoderados todos ellos como MAS IMPORTANTES y decisivos que la gente normal. “Matrimonio” (?!) entre personas del mismo sexo, libertad para penados peligrosos, facilidades para quienes necesitan exigencia por imperativo lógico… Esta gente ha descubierto un mato electoral que cree importante y cultiva a toda costa, incluyendo a esos padres a los que guiña el ojo poniéndoselo fácil a los hijos. También yo suspendo con un cero absoluto a estos oprotunistas insensatos, que ojalá lo paguen en las urnas antes de que sea demasiado tarde.

  8. Típica progresía, puro oportunismo del pseudohumanismo de la pseudoziquierda, una maniobra para confundir al enemigo, que somos los ciudadanos normales. No se dejen cegar por las cortinas de humo, de todas formas, porque estos inútules peligrosos trabajan mucho la estrategia de distraernos con acciones como la comentada.

  9. Si hubiera habido que calificar la tarea de Zapatero durante tantos años de parasitismo parlamentario ¿habría que haberle dado un cero o un 1 consolador?

  10. Nadie en la enseñanza se sentirá concernbida por esta nueva tontería, todo enseñante serio se sentirá, no obstante, ofendido por estos improvisadores del buenismo. Lo que se echa de menos es una protesta masiva de los profesores. ¿Para cuándo un plante ante tanto intervencionismo compatible con tanta inhibición? Dejan que nos peguen pero nos prohíben sancionar. La cosa se comenta sola.

  11. A mis dos hijos se les va a caer el pelo como me traigan un 1 y traten de convencerme de que un 1 es un 0. No les digo más porque no merece la pena.

  12. ¿No dicen nada de lo que está ocurriendo en Navarra? Pues es mucho más importante que la eliminación del cero, ¿no les parece? Comprendo que mi admirado gm eluda estos temas y se divierta y nos divierta con excursiones por los cerros de Úbeda y otros cerros, pero hay ocasiones en que me gustaría conocer su opinión sobre estas graves cuestiones. NBo les parece grave que estén desmembrando España? A mí lo de “a cencerros tapados” que gusta repetir gm me encanta.

  13. Todas las dictaduras tienen estas ocurrencias, pero consideren que dictaduras no lo sonén exclusiva los regímenes de fuerza militar o policiaca, sino también los que se construyen sobre la legitimidad “formal” de las urnas. Quitar de en medio el 0 es una acción algo demiúrgica, viene a ser un poco un acto (des)creador que pretende transformar la realidad. Otro cero por mi parte para los culpables.

  14. ¿Qué nota le darían ustedes a los propios responsables, con cuanto puntuarían cualquiera de los discursos vacíos de los ZP, las Vicevogues y demás? Ya a las actuaciones de Rubalcaba habría que puntuarlas con otro criterio, lo admito, porque hay grados de cinismo que merecen si no un aprobado cínico y 3 o un cuatro en reconocimiento a la destreza del embaucador.

  15. Ceros a la izquierda + ceros a la derecha. ¿Qué hacemos, buena gente, que no cogemos el primer avión hacia tierras lejanas…?

  16. Coincido con mi paisano el sr. Cintruénigo y pido a jagm que acepte su caliz en esta hora amarga. Todos hemos de pagar la factura. Comprendo su deseo de aliviarse (y aliviarnos) cada mañana pero estimo que es deber de la gente con capacidad de hacerse oír no dejar aparte cuestiones como la de Navarra o tantas otras.

  17. Apaguen, amigos, y vámonos todos. Discrepo de quienes ven en el tema del 0, hoy tratado por ja, una anécdota. No lo es. Más bien constituye un ejemplo insuperable (?) de la refinada estrategia compleciente que gastan estos señores sin otra preocupación que mantenerse en el Poder. Nunca me gustó Aznar, pero hay que reconocer que nunca hizo tonterías como el sucesor.

  18. El “¿Cuá púnica?” del Jefe enlaza directamente con aquella ‘Antologia del disparate’ a la que hoy tantos no encontrarían la gracia.

    Por otra parte ‘nihil novum sub sole’. Una servidora tuvo una Profe de aquellas viragos de la S. Femenina a la que llamábamos Atila. Sí, sí, la que nos daba F.E.N. con el Fuero de los Españoles y los puntos programáticos del Discurso del Teatro de la Comedia. Má o meno lo que ahora van a instaurar con otro nombretico. Ah, y Gimnasia, con puchos. La tía no te ponía el cero porque decía que el esfuerzo de poner el nombre ya valía ese ‘huno’. Luego era igual de rácana para el dos y el tres. Te zumbaba un uno por menos del chisporroteo de un pabilo. ¡Virgen María del Santo Sofoco!. El cuatro era casi un aprobado. Y el 10 decía que se lo reservaba para ella. Así que puntuaba del 1 al 9. Lo dicho, ‘nihil novum…’ Como la enseñanza, o la educación, o la docencia, que tengo la toca hecha un lío, va tan bien, pero tan requetebien, pues se adornan con esas pinturerías. Si mi nueva condición no me lo impidiera iba a soltar una que ya, ya.

    ¿Navarra, dice usted? En manos de los navarricos, oiga. Luego que no digan que no van avisaos.

  19. Me sorprende doña Sicard. ¿Puede un prof en Francia saltarse la norma, no aplicarla, hacer de su capa un sayo? Me cuesta creer en lo que dice aunque supongo que se trata de que allí se aconseja evitar el 0 mientras que aquí se elimina de una tacada. No quiero imaginar a los calustrales pro-Eso de mi centro, y menos la carota del inspector pidiéndome cuenta por no haber secundado este nuevo “avance de la sensibilidad social” que nos regala el porgresismo zapateril. ¡Felix Gallia! NO sabe doña Sicard cómo la envidio.

  20. ¿Debo entender que doña Epi ha profesado y no volveremos a escuchar sus endechas libérrimas ni a ver sus haldas por lo alto? Creo representar el sentir de todos o de muchos en el blog pidiendo la vuelta de doña Epi, singular, irrepetible, y a la que no quisiéramos ver sometida al ordinario del lugar.

  21. La columna de hoy será impensable dentro de unos años, cuando estps bachilleres y estos barberos hayan reducido la cultura a un prontuario y la memoria a un ejercicio de venganza. Me gusta ver al jefe abrirse de capa, citando de corrido situaciones y frases profundas, manejando sus clásicos como nuestros continuadores manejarán el ordenata.
    Ah, ayer decía algo memorable: que la ministrilla de Cultura, con cátedra y tidi, debía de haber conocido a don Maquiavelo en Wikipedia. Póngase un 11 de mi parte, don josian, ya que el 0 no existe y el 1 es patrimonio común.

  22. Ustedes no están contentos con nada, a pesar de que pudo coincidir hoy en que la medida adoptada por el ministerio no está puesta en razón. Pero si lo estuviera tampoco estarían de acuerdo. Prueba del 9: ahí están los “navarricos” pidiéndole leña al jefe, como si éste necesitara que lo jalearan para darla. En fin, ustedes verán, pero de momento y por muchos años no van a gobernar este país.

  23. Solemne bobo este don Roque Rey, proclamo, salido de alguna nominilla o simplemente de su pasado inamovible. Hay un problema en la cultura “progre”, hoy sociata, que nada tiene que ver con la conciencia progresista y menos con la revolucionaria, y es que suele ver en los demás su propia incapacidad de reconocer los hechos. Empeñarse, por ej., en defender que lo de De Juana no ha sido una claudicación, o en que supone un avance dejar que los suspendidos pasen a cursos superiores, da lo mismo. Sus fracasos no existen, esa así de sencillo para los que profesan esa cultureta, la fuente de cuyo pretsigio es ella misma. Do Roque, descanse la meninge, dele tregua a sus seis neuronas, hombre, que se puede quedar aún más lelo, créame.

  24. 22:42
    Ave María Purísima, Sor. Espero que le vaya bien en su matrimonio con el Altísimo. También espero que los votos no sean perpetuos.

  25. Celosa todavía por la svacaciones romanas de don joseantonio, me asomo no más que para reirla con ustedes por lo del cero absoluto. Yo también me sumo a la petición de que la inigualable doña Epi recupere su sitio y su gracia entre nosotros. (Al boludo de ahí más arriba no le hagan caso, pobre mío, bastante tiene su mamá con mirarlo como es).

  26. Creo que la magnifica idea de suprimir el cero, solo podría ser igualada o o yal vez mejorada, por una idea extraordinaria, por la que se ordenara suprimir todas las notas inferiores al 5, ya que con un gobierno de tan buen talante como el que hemos tenido la suerte de elegir, es lógico que no exista el suspenso, ya que eso podría crear un trauma a los futuros alumnos. Así podríamos observar el aumento de estudiantes, y titulados que habrían conseguido nuestras autoridades del talante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.