Creo que ha sido el ministro Moratinos quien ha sugerido que una buena salida para el régimen castrista podría ser la adopción del modelo transición china o, en su defecto, del modelo vietnamita, es decir, cambiar mucho para que el fondo permanezca, caminar sobre el propio terreno, salvar los muebles sin salir de casa. Nada, en definitiva. ¿Qué hubiera ocurrido en España si en los amenes de la dictadura alguien llega a proponer una evolución a la chilena, o sea, amparada por USA y el Banco Mundial pero con Pinochet en el puente de mando? Primera curiosidad: la prensa mundial le ha dado al suceso, como puede comprobar cualquiera, un relieve más bien menor, desde The New York Times o el Whashigton Post a Le Monde o La Reppublica: Castro ya no es lo que era ni lo que podría haber sido de no mediar tanta torpeza. He guardado durante años una entrevista del Comandante concedida en Sierra Maestra en la que confesaba al corresponsal español que los dos libros que llevaba en el macuto eran el Nuevo Testamento y las obras de José Antonio (entonces sobraban los apellidos), cosa nada extraordinaria en un ex-alusmno de los jesuitas cubanos pero casi inconcebible a la luz de su inmediata evolución. Ahora que Castro se va, o se lo lleva la vida, no está de más recordar este comienzo frustrado por la intransigencia yanqui y, muy probablemente, por los yerros de los servicios de información, pero hay que reconocer que muchas cosas hubieran sido por completo diferentes, en Hispanoamérica y en todo el mundo, si los arcángeles flamígeros de la ortodoxia occidental hubieran facilitado la transición tras la caída de Batista o incluso si luego se hubiera negociado siquiera con mediano tacto una salida al callejón del monocultivo revolucionario en lugar de boicotear el mercado. Muchas cuestiones se amontonan ante el adiós de Castro, pero conformarse con proponer una salida “a la china” no es sino tirar por el atajo que no conduce a ninguna parte, entre otras razones por la decisiva de que Cuba no es China ni nada que se parezca a aquella potencia colosal. El castrismo sin Castro no durará, así de sencillo. Si así no fuera no ocuparía la esperada noticia tan escaso relieve en los grandes periódicos del mundo.
                                                                  xxxxx
¿Por qué se negó a Cuba –y no se olviden los ‘gestos’ liberalizadores de Fidel– la mera posibilidad de intentar una transición como la nuestra, manteniendo el bloqueo y el trágala en lugar de propiciar una evolución protagonizada por el pueblo en diálogo con el exilio como, en el fondo, respaldó la visita negociada del papa Wojtila? Castro ha sido terco como todos los dictadores, pero no puede negarse que, tras el fracaso soviético, la verdad es que no se dejó a Castro el imprescindible espacio que requiere una operación histórica de esa magnitud. Raúl Castro es nuestro almirante Carrero, pero con él nunca se entrevistó Kissinger: más de uno estará pensando, en consecuencia, que lo único que falta en esta historia repetida es el túnel que ETA hizo en la calle Claudio Coello. Aparte de que no sé a qué vienen las morisquetas ante este ingenuo ensayo dinastismo político en un mundo que ha visto sucederse a los Kennedy, a los Bush, casi a los Clinton, a los Frey, a los Papandreu, a los sátrapas de Corea, a los Kabila, a los Perón o a los Kirchner, entre tantos otros. ¿No designó Franco como sucesor a quien fue en su día, un par de veces, Jefe del Estado en funciones de la dictadura? En adelante habrá que ir planteando y respondiendo a muchas cuestiones sobre el castrismo que se apaga, sin perjuicio de que cualquier día nos sorprenda otro teletipo anunciando la tragedia entre las dos Cubas y acabemos viendo lo que faltaba. Habría que ayudar a ambas a salir de ese pantano como nos ayudaron a nosotros –bien lo sabemos hoy–, unos por acción y otros por omisión. La única que no tiene nada bueno que hacer en ese negocio es la mujer de Lot.

17 Comentarios

  1. Veo, temprano, que coges el toro por los cuernos. Me alegro frente a tanta insensatez. Lo de Moratinos es de traca. La visita del enviado del papa, significativa. Veremos si hay muchas opiniones constructivas como la tuya o se prefiere seguir por la cómoda pendiente.

  2. No comulgo al cien por cien con la tesis del Anfi, aunque sí comparto la nuez de su perspectiva.

    Creo que se ha dejado en el tintero resaltar el parasitismo con que el Caimán exprimió cómodamente a la URSS hasta el derrumbamiento (me niego a escribir derrumbe, por mucho que lo admita el DRAE) del imperio gris, porque era mucho más fácil que esforzarse en crear un espíritu de trabajo que proporcionara riqueza. Esto hubiera requerido trabajo y quebraderos de cabeza en un clima tan fácil para la pereza; que fomentó el ‘dolce far niente’ que como ex-puticlub de USA ya tenía más que asimilado.

    Perfecto el puntazo que el Anfi deja caer, sin mirarse la ropa, de que Franquito nombró digitalmente a su sucesor -que llegó a jugar algún partido como suplente en la dictadura agonizante, pero dictadura, como queda dicho- y que el llamado Juan III tardó casi dos años en darle barniz dinástico, je, he, ya se me disparó el dedito corazón al cielo, a la jugada cuando el conocido en tiempos como Juanito Cuchara -ni pinchaba, ni cortaba- ya había nombrado principito de Asturias a su heredero varón, ‘un machote, mi general’, que ahora se da esas pechás de trabajar que según dicen las lenguas de tripel filo, mortizia pensó que andaba mal de la próstata y es que el mozo a veces orina sangre debido a los esfuerzos laborales. (Jopé, se me han ido las dos neuronas válidas por los cerros de Baeza).

    Ah, mi don Madrugador, por lo que tengo entendido, esos trabajadores que fueron sacados por la fuerza de la AN eran en su mayoría representantes sindicales de un colectivo con problemas. ¿Se imagina a las fuerzas y cuerpos de sguridad del estado arrastrando al jabalí de ugt o al grandón de cé, cé, o, o, fuera de cualquier sitio? Al pulpo, ni mirarlo mal.

  3. No estoy de acuerdo con cierta parte del análisis de don José Antonio, pero siempre estoy de parte de quien, resueltamente, da la espalda al pasado y con el antiguo adversario busca una nueva vía. Naturalmente es lo que hay que hacer ahora con Cuba….pero me temo que como siempre, caerá en los extremos capitalistas que su antiguo amo había conseguido evitar….porque es lo que está deseando la población y es lo que pasa en todos los paises del este, que no aspiran más que a poder consumir, comprar, gastar, gozar de bienes cada vez más numerosos e inútiles…Pero de eso todavía no se han enterado, y, al final, pocos serán los que se enteren.

    Qué a Castro lo «hiciera» la intransigencia de los USA ,seguramente.Hasta podemos pensar que es como una maldición de los revolucionarios: para imponer el cambio, ante las dificultades y los reveses, por fuerza se tienen que volver dictadores y asesinos. Pero yo en eso no entro.Yo lo que veo es que metió en chirona a todos los que se atrevían a desviarse de la raya un ápice y valían algo en su tierra, y que toda ella era una inmensa prisión, …lo que nunca fue España.
    Besos a todos.

  4. Valiente toma de postura, dando a diestra y siniestra, en especial viniendo de alguien que ha defendido al castrismo de la estrategia asfixiante mientras fue menester. Destaco el recuerdo de lo que pudo haber sido y no fue (que es muy importante, doña Marthe) y la voluntad práctica de concordia y búsqueda de una solución. Algo muy distinto a lo que hace la mayoría. La de los que callan y la de los que ladran a moro muerto.

  5. Interesantes, no sabía yo que Castro empezó tan suavito, ni me había parado a pensar que quizás hubiera sido posible redimirlo tratándolo bien. Observo que es el papado quien de nuevo se persona en la isla. Eso me sugiere que la interpretación de gm conincide con la de esa gran diplomacia.

  6. Castro fue un referente generacional. Hoy no es más que un lastre, un peso (medio)muerto. Estoy con nuestro amigo: lo único que ahora procede es ayudar a ese pueblo partido en dos y enfrentado. Quien haya estado en Cuba (o en Miami) sabe que el pelirgo de guerra civil no es una entelequia sino una realidad.

  7. Nosotras hemos discutido y estamos básicamente de acuerdo con el tono general del artículo. gm es un hombre que trata de ser equilibrado y popr eso mismo es capaz

  8. Fraga lleva en la política más tiempo que Castro, y muchos de esos trincones casi los dos tercios. No sépor qué fijarnos sólo en el Comandante que se aferra al poder como todo hijo de vecino.

  9. También yo creo que el castrismo no es sóllo la obra de Castro sino la consecuencia de laobcecación de las llamadas «democracias», esos regímenes tan foprmales capaces de proteger a Kabila o a Hasan II, al de Corea o a Pinochet, pero tan anticastristas. Hay símbolos que tienen que jugar ese papel: el de referente negativo. Pero Castro no ha sido peor ni mejor que otros muchos dictadores del siglo XX y del XXI.

  10. Valiente lo que dice del Rey, muy cuerdo lo que critica a los opisitores-a-todo-trance, muy generosa su propuesta de entendimiento. No le hará nadie ni puñemero caso, va a verlo usted con sus propios ojos, pero una piensa que la obligación termina donde acaba el deber cumplido.

  11. Quien no fue castrista a «nuestros» 18-20 años no tenía corazón, quien lo siga siendo ahora es que no tiene cerebro, permítanme la paráfrasis del otro.

  12. Fino olfato, amigo:Y ave que alas pocas horas el Vaticano corroboraba estas líneas que me figuro que fueron escritas ayer. Hará falta mucho tacto, mucha flexibilidad, si me lo autorizan mucha y caridad para evitar lo que puede ser una catástrofe, otra más en lo que va de siglo, que es bien poco.

  13. Perp, en el fondo, ¿qué es lo que propone la columna? ¿Una defensa de Castro, una condena de su dictadura, las dos cosasa la vez? Créame que no lo he entendido bien a pesar de releerle un par de veces. Lo siento, de verdad.

  14. Iba por otro lado, pero me llama la atención la duda de mi predecesor. ¿Qué necesita para entenderlo que todos hemos entendido a la primera? gm defendió a Castro un tiempo, lo criticó luego (recuerdo una vez a la vuelta de un viaje a Cuba, en la radio), y ahora cree y dice, que es lo importante, que de lo que se trata es de salvar a la sociedad cubana, a «las dos Cubas», no olviden esa imagen de la columna, igualmente legítimas las dos. Hombre, por Dios, un poco de serenidad ante una cuestión tan ardua.

  15. Suscribo de arriba abajo el texto. Como unos cuantos comentarios bien sensatos que van antes. Ojalá mucha gente tuviera acceso a casinillos como éste.¿Moratinos? Ni caso, amigos, ese hombre es una caricatura de sí mismo. ¡Y la tomaron con Fernando Morán!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.