Acaba de conocerse que Brasil se convertirá enseguida en la primera potencia militar del subcontinente americano. El régimen de Lula, crecido en su popularidad a pesar de los deplorables escándalos financieros, ha decidido armarse hasta los dientes para asegurar su hegemonía en una región actualmente inmersa en un complejo marco político dentro del que las demagogias juegan un papel preponderante y, para empezar, va a encargar a Francia un submarino nuclear, cincuenta helicópteros y 36 cazas de combate por un importe total de casi 12,500 millones de dólares. No es fácil deducir para qué necesita Brasil ese arsenal y, sobre todo, un supersubmarino de esa clase hasta ahora reservada, no poco paradójicamente, a las cinco potencias que poseen la condición de miembros natos del Consejo de Seguridad de la ONU, y menos en un momento tan difícil de la vida del país que, a pesar de prever para el año próximo un giro radical en su crítica economía (crecerá, según parece, al 3 por ciento en lugar de decrecer, como en 2009, en un 6’8 por ciento), ha debido crear un impuesto específico para “combatir la pobreza” en vista de la dramática situación de amplias capas de su población. Por si fuera poco, en círculos próximos al propio Gobierno se afirma que el país posee la tecnología precisa para producir armas atómicas, una pésima noticia, seguramente, en cualquier caso pero, sobre todo, habida cuenta del agitado panorama que ofrece el hemisferio, un área cada día más inquietante en la que Venezuela –cliente también de España– acaba de encargar en Rusia 3 submarinos, vehículos blindados, tanque T-72 y helicópteros militares, mientras Bolivia se empeñar con un crédito millonario concedido por Rusia para financiar su “reequipamiento” militar. El presupuesto militar en el conjunto de esos países (Unasul) ha crecido más de un 90 ppr ciento en cinco años. No faltan voces avisando de que un nuevo modelo inspirado por Chávez se impone en la región, en el que las fuerzas armadas pasan a tomar parte en el proyecto político estatal.

Curiosa pulsión castrense la de esa nueva izquierda que gobierna sobre mares de miseria al tiempo que se aclimata con sorprendente facilidad a los corruptos modelos de la administración tradicional. Pero no menos desoladora resulta la disposición de las potencias productoras de armas a ofrecérselas (incluso financiando las operaciones) a países sumidos en el subdesarrollo y, en la mayoría de los casos, hundidos en la pobreza. El Brasil de las favelas, la cachaza y el candomblé quiere convertirse en gendarme de la región como en los perores tiempos de la timocracia. Y de la mano de una izquierda populista y corrompida, por si fuera poco. Las grandes democracias vendedoras de armas serán responsables en el futuro de las eventuales catástrofes que pudieran producirse cuando quizá nadie se acuerde ya de su insensato negocio.

12 Comentarios

  1. Consuela el tema de hoy. Hay que denunciar a las “democracias” que negocian con armas. A la española, para empezar, que hace poco decía que las armas que le vendió a Israel no son para utilizdas en la guerra. A la americana, a la francesa, a la alemana… Los rusos, mafiosos ellos, venden lo que quieren.

  2. Los poderes deciden las guerras y las guerras establecen la demanda de armas. Como los poderes dependen mucho de la industria armamentística es poco probable que las guerras acaben y sobrevenga la paz, que no produce tantos beneficios, Observen que las guerras se relevan unas a otras: se acaba una, comienza otra. Pero los abastecedores son siempre los mismos. Con el Poder detrás.
    Lo que se refiere a la situación que se está creando en Iberamérica, claor como el agua: populismo, demagogia y negocio. Pocos chorizos como Lula. El chavismo puede organizar la nunca vista en aquella zona. Pero los vendedores de arams se van a forrar. ¡Y los demagogos!

  3. La industria de las armas es una de las más próspera.¿Pretende alguien que renuncie a su ventaja? Por Dios, señor Casero, no sea ingenuo. Si no es Francia será Rusia u otro país cuialquier el que venda armas a los locos bolivarianos y a los mangantes brasileros. ¿Se iamgina usted las comisiones que pueden generar esos pedisos?

  4. Como parada sin trabajo me pongo en el lugar de los que trabajan en esas fábricas de armas, y creo que además no tiene por que ser un arma siempre un peligro. Si fiera un peligro no sé qué ocurriría en España con tanata escopeta de cazador y tanta arma de deportista.

  5. Maritornes del alma, cambie de nik, porfi. Es uno de los personajes y pasajes chungos del Manco, visto al menos con la óptica que debemos usar usted y yo en conciencia, aunque no desprovisto de humor grueso. No ponga el trabajo por encima de según qué cosas porque puedo enumerarle una ristra de currelos poco dignos de defensa: camello de puerta de insti, proxeneta violento, camarógrafo de snuff-movies, consejero de la JA, secuestrador, banquero, asesino a sueldo… no sigo.

  6. Es verdaderamente para no dormir tranquilos la que se esta armando en nuestra vieja América, la nuestra y la de los vecinos, con la fiebre neovieja del bolivarimo. Lo que le faltaba a ese continente con tantas necesidades –hay grandes bolsas de hambre y necesidad en todos esos países– era entramparse con la compra de armas, sin contar con que miedo da pensar qué piede ocurrir en ese polvorín si se amontona pólvora en él. Rara vez las armas dejan de ser usadas cuando se tienen. Comprendan que enterarnos de que Hugo Morales se mete en ese negocio nos asuste y entristezca.

  7. La guerra tiene un lado fascinador, sin el que no s eeexplica cómo la Humanidad no ha logrado enterrarla definitivamente. Una contienda en la región a que se refiere la columna sería especialmente catastrófica dada su actual condición de polvorín, renovada por la ola de mesiasnismos que la están enloqueciendo. Andar coprando tanques en países donde el problema es agenciarse diariamente las tortillas para engañar el hambre, no es solamente injusto sino auténticamente suicida.

  8. Tema abrasador, como esta canícula que no acaba de pasar. Hoy se han duicho muchas cosas aunque yo esperaba que Berlin, gran especialista, se dejara ver y escuchar por el Casino. Todavía no es tarde, esperemos.

  9. Retrasailla como de costumbre…
    Pues yo me voy a archivar el articulo con la fecha a ver si tenemos la desgracia de decir un dia : “Lo sabia, ya advertia del peligro alguien que tiene mucha vista y a quien leo cada dia.”
    Besos a todos.

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