Tengo la sensación que la fase basurera y coñona del “caso Malaya”, con sus golfos y alcahuetas, sus corruptos contumaces y hasta sus fugados de película, va a dejar paso a otra mucho más seria, en la que lo que ya va a salir a relucir no van a ser miserias y habladurías, sino cargos de no te menees. Empezando por el que le ha caído en lo alto al superpolicía de Rubalcaba (y del “caso Gürtel, ojo) y siguiendo por los que se le avecinan a los mismísimos poderes públicos, en especial a la Junta, cuya calculada inhibición ante el saqueo es tan evidente como memorable. No creo que llegue la sangre a dónde debería llegar, pero sí que va a  producirse una sangría de órdago.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.