El 24 de junio, fiesta de san Juan Bautista, patrono de Florencia, se presentará en público una obra perdida de Miguel Ángel, el “Sanjuanito” que Gómez Moreno había contemplado en la iglesia del Salvador de Úbeda, regalo agradecido de Cósimo de Médici, primer Gran Duque de Toscana, al secretario de Carlos V, don Francisco de los Cobos. El “Sanjuanito” es uno de los tres “miguelángel” existentes fuera de Italia y su autenticidad está de sobra probada pues ya aparece en la biografía autorizada del maestro escrita por Ascanio Condivi en 1553, quien da cuenta, como luego reproducirá Vasari, de que fue un encargo de Lorenzo de Pier Francesco de Médici (primo del Magnífico) fechado en 1495. La historiografía se ha ocupado poco, más bien nada, de esta obra, entre otras cosas porque en 1936, concretamente el día de santa Ana, un grupo de milicianos que había asaltado la iglesia lo destruyó a martillazos, y ahí quedó el olvido hasta que quien preside la Fundación Ducal Casa de Medinaceli, el actual duque de Segorbe, recogió escrupulosamente los restos para entregarlos a los peritos del Opificio delle Pietre Dure, en el que, tras casi veinte años de trabajos, se ha conseguido restaurar prácticamente en su integridad, con el apoyo del gran experto Francesco Caglioti, máxima autoridad en la materia hoy por hoy. No quiero ni pensar en la polvareda que hubiera levantado esta historia si en lugar de los milicianos hubiera sido un grupo de aristócratas, pongamos ebrios, el autor de la fechoría, pero sí he de extrañarme del escasísimo eco que ha tenido, de momento, el acontecimiento en nuestros medios, en contraste con el recibido en los medios italianos. La bellísima escultura será expuesta, como digo en Florencia y, más tarde, probablemente, también en Venecia y en pleno Gran Canal. Será entonces quizá cuando nos enteremos de esta odisea que ha de enriquecer notablemente nuestro patrimonio artístico. Hasta entonces me temo que el “Sanjuanito” correrá en este país de cabreros la mala suerte reservada a la cultura y el arte.

Disponemos en España de diecisiete mil administraciones con competencias culturales pero ni una de ellas se ha enterado de este acontecimiento debido a la diligencia de una Fundación y a la maestría de los restauradores italianos. ¡Qué más nos da un “Sanjuanito” más o menos aunque sea de Miguel Ángel! ¡Que restauren ellos! Siempre hubo una España que destruye, otra que restaura y una tercera que olvida.

4 Comentarios

  1. Cómo no recordar aquella viñeta de Mingote en que un gañán, con el gesto brutal y maligno propio de un antropopiteco enfurecido, destruye a martillazos una estatua de un parque.

    Afortunadamente las referencias en google al asunto que nos plantea mi don JA no son escasas. Aquí les proveo de una url en la que pueden contemplar los trozos de piedra tras el bestial atentado y el resultado final de la restauración.

    http://solforo.com/showthread.php?p=6734

  2. Un hecho histórico, qué duda podría caber, salvo a ciertos “responsables” de nuestra Cultura. Se ve que sigue sien do necesarios entre españoles que los particulares se hagan cargo del mantenimiento del patrimonio. De lo otro, de los martillazos, mejor me callo. Don ja pasa por encima de ellos sin dejar de dar el suyo pero con mesura.

  3. Podrán comprobar que hay muchas memorias históricas, además de ésa de la que vive tanto vividor.

  4. Historia lamentablemente emblemática de cierto estado de espíritu….
    Pero acaba bien.
    Un beso a todos.

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