No tiene perdón de Dios el cierre del área de Urgencias Pediátricas del ‘Juan Ramón Jiménez’ –¿”hospital de referencia”, dicen?—a pocos meses de inaugurarse tras unas obras que costaron casi tres millones de euros. ¿Quién visa esos proyectos, quién certifica esas obras, dónde está la intervención que pida cuentas a los responsables de un caso tan patente de evicción? La Junta no cumple cerrando el área, sino exigiendo a los culpables de semejante disparate la responsabilidad correspondiente. Por la manera cómo lo tiramos, da la impresión de que nos sobra el dinero. Los onubenses tienen derecho a que les expliquen por qué falla en pocos meses el producto de una inversión tan costosa.

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