Segundas partes

Que “nunca segundas partes fueron buenas” está quedando cada vez más claro en el post-anguitismo y tras el lamentable relevo generacional sufrido por el PSOE. Se oye una y otra vez la metáfora de los “pollos sin cabeza” referida a esa legión pipiola de sobrevenidos que lidera el batiburrillo de las Izquierdas en una Andalucía…