Pies de barro

En el caluroso verano del 77 un apagón sobre Nueva York nos permitió intuir ya que esta prodigiosa sociedad global en que vivimos no deja de ser un gigante con los pies de barro. Sus efectos fueron realmente fascinantes: gente atrapada en los ascensores y el suburbano, agobiantes embotellamientos, aeropuertos cerrados, saqueos masivos y miles…