La misma piedra

Vuelven estos días las desconcertadas imágenes con que los jóvenes de entonces –el ingenuo botón en la solapa clamando “Stop de war”– despedimos la guerra de Vietnam. Vienen de Kabul, como entonces llegaban de Saigón, testigos idénticos del fracaso del nuevo imperialismo y corroboran ce por be la vívida narración que nos hacía el amigo…