Ho tornaran a fer

Se han visto pocas providencias tan insensatas como la declaración de obligatoriedad de los ciudadanos de asistir en las mesas electorales –eso sí, embutidos en un complicado “Epi”—en plena pandemia descontrolada. Pero en Cataluña esa cuestión es ya baladí habida cuenta de cómo está aquel patio. Nunca habíamos imaginado una campaña electoral con nueve delincuentes…