Trump profetizado

Nunca fue fácil la vida del profeta. Lean el Antiguo Testamento y comprueben que la persecución y la muerte, según se ha dicho, pertenecen por naturaleza al destino de los profetas: a Amós lo ultimaron de un vergajazo en la sien, a Isaías lo aserraron por la mitad, a Zacarías o a Jeremías los mataron…