Otra más

La ley de Educación que patrocina la señora Celaá no hace sino continuar la tradición en esa cacharrería en que se amontonan las regulaciones legales de la docencia. Sólo una de ellas, la de don Claudio Moyano, duró más de un siglo (desde 1857 hasta mediados de los 60); luego, los partidos apostaron por la…