Impunidad rentable

Una llamada madrugadora me despertó aquella noche que recuerdo heladora. Era Luis del Olmo para avisarme de la tragedia: ETA acababa de asesinar a los Jiménez Becerril y me rogaba asistir esa mañana a nuestra tertulia de Onda Cero. Como el destino parece complacerse en la serendipia, mientras preparaba confusamente mi café, tropecé con el…