Normalidad

La ciudad alegre y confiada ha salido en tromba de la cueva a la calle. Se ven mascarillas, es cierto, pero ahí están también los olvidados atascos y la imagen de la sombrilla en las playas parceladas, sin que la Autoridad (es un decir) deje de advertir que el virus sigue entre nosotros, tan pichi,…