Tócame Roque

La progresión del desconcierto a la que estamos asistiendo a medida que se alarga esta situación excepcional permite suponer que, cuando miremos atrás, todo tiempo pasado pueda parecernos mejor. Para empezar, ahí está el ridículo espectáculo de un Gobierno incapaz de controlar una elemental estadística de fallecidos en la pandemia en manos de un cristobita…