A puerta cerrada

Un día más que vivimos abrumados por el eco monótono de un debate político que sólo ha de servir, lamentablemente, para prolongar la autocracia de los ineptos. ¿Qué habremos hecho los españoles para merecer esto? Y lo peor de todo es –para mí— el emperre maniqueo que reduce la democracia, apoyada ayer en la defección…