El buen inmigrante

Sin quitar las “concertinas” de la vallas antiinmigrante como había prometido reiteradamente, el Gobierno ha autorizado a esos parias –de golpe y porrazo y  apetición de los propios agricultores que ven pudrirse sus cosechas– a trabajar legalmente en nuestros campos. Los que hasta ayer eran denostados  y vistos como competidores laborales, los mismos que, ¡incluso…