Triste serial

Sostenía Guillermo Sautier Casaseca –el maestro clásico del serial– que la garantía imprescindible para ese género lacrimógeno no era otra que tener dispuesto un rápido final. Algo que, evidentemente, no tiene claro esa “madre coraje” de Maracena que, tan pésimamente aconsejada por ciertos radicalismos “de género”, lleva demasiado tiempo ennegreciendo la crónica diaria y atosigando…