La casa ajena

La casa que compró Juan Eslava cuando andaba enzarzado –un pie en Sevilla, otro en Barcelona, el tercero en Jaén—en una de sus reconstrucciones biográficas, estaba a dos pasos de la Alameda, en la calle Leonor Dávila, y tenía tres pisos y agua corriente en todas sus habitaciones, algo no poco insólito en una casa…