Bocas cerradas

Ayer se jubiló don Teodoro Montes, el «testigo protegido» (¿) que osó denunciar las presuntas mangancias y trajines perpetradas por los «agentes sociales» a la hora de gestionar la millonarias subvenciones que recibían por los cursos de formación. Habrá descansado, la criatura, del maltrato (¡reconocido incluso en sentencia por el TSJA!) que, duante años, le…