Así que pasen 30 años

Me figuro que como a la mayoría de ustedes, a mí me gustó la serie “Fariña”. ¡Aquel horizonte delictivo, la crónica viva de la provincia y el espejo de unas primeras connivencias de la mafia con las altas esferas políticas! Me encantó especialmente el personaje del sargento del pueblo enfrentado, con un par, a la…

Sabios a medida

Horas ha tardado la la Junta de doña Susana e dar macha atrás frente a la anunciada propuesta de despedir a los funcionarios que le ofrecían unos “sabios” a sueldo. Y hace bien porque hasta ahora nunca le salieron bien esos prohibitivos consejos de “agradaores”, como aquellos que estuvieron mareando al personal para dar con…

Cuadrar el círculo

La Junta quiere cuadrar el círculo administrativo invirtiendo un principio clásico de la Administración: la inamovilidad del funcionariado. Aquel invento decimonónico supuso un freno a la arbitrariedad partidista –que, en su era, hizo célebre la tragicomedia de los “cesantes”– en la medida en que permitía al trabajador público ejercer su función con independencia sin menoscabo…

Campo de batalla

Sé bien que mafias, lo que se dice mafias, las hay de diseños muy diferentes. Las de cuello blanco, que nos despluman desde los despachos, poco tienen que ver con las clásicas, que trajinan con armas, drogas e incluso con carne humana, con sus terminales cosmoplitas instaladas en urbanizaciones paradisiacas. Las primeras parecen ya inevitables,…

Cencerros tapados

Tapar los cencerros es, desde hace demasiado tiempo, la especialidad estratégica de la Junta. ¿La Ley de Transparencia, dicen? ¡Amos, anden! La última exhibición de cencerrismo la ha ofrecido la consejera de Educación al negar a los miles de opositores que picaron el anzuelo de “la mayor convocatoria qe vieron los siglos”, la legítima consulta…

Ocasión perdida

Se fue la señora Merkel de Doñana, deslumbrada, seguramente, por el embrujo de la marisma y el laberinto de los lucios. ¡Lástima! Porque el presidente español, en lugar de mantenerla agasajada en esa clausura idílica, ha tenido ocasión de llevarla, no sé, a Algeciras mismo, para que comprobara con sus propios ojos como de incontenible…