Buenas nuevas

Llegan al fin, aunque acaso con cuentagotas, las tan esperadas buenas nuevas. Faltan aún, eso sí, no pocas promesas, pero lo esencial y urgente –es decir, ese acuerdo que la ciudadanía anda esperando con inquietud– parece que ya se solventó. Y no podía ser de otra manera porque hay mucho que hacer en nuestra desgradada…