Segundas partes

Sansón Carrasco llevaba razón: nunca segundas partes fueron buenas. Y no lo fue el debatillo de antier, tan flojo, tan repetitivo, tan encrespado. Ni querría ni espero que el domingo el personal se quede en casa en lugar de ir a votar, pero tras soportar estos mediocres espectáculos, la verdad es que no sería extraño.…